lunes, 26 de agosto de 2013

Virus letal - James Dashner - Reseña

Aquello sucedido en el Laberinto y que involucraba a los Habitantes es cosa del futuro, esta es una precuela de esos momentos, pero el mundo es el mismo. Más o menos. 
Mark es uno de los sobrevivientes del pasado. Siguió con vida luego de las Llamaradas solares casi por pura casualidad y un montón de suerte. Lo que sucede después es un nuevo golpe a las esperanzas construidas luego del peor momento de la humanidad: el inicio del camino a la extinción. 
Acompañado de Trina, su interés, emprende la aventura que significa comenzar una vida desde cero, con enormes amenazas por parte de la deteriorada naturaleza y, además, los recién surgidos conflictos en principio inexplicables que terminan de dar el giro a lo aterrador en sus vidas. Parece que la humanidad conspira contra sí misma, y nada planea salvarlos ahora que todo parece perdido
En esta parte del mundo, en su momento dejado ver por primera vez con Prueba de fuego, las cosas se vuelven aún más aterradoras de lo que ya lo eran en el momento que acontece. Nos presenta un sufrimiento crudo basado en muchos tipos de dolor, tanto físico como emocional, que para uno como lector resultan inquietantes y desalmados; además de dolorosos, claro. 
Este nuevo vistazo creado para calmar el cúmulo de curiosidades que despertó la trilogía que tiene a Thomas como protagonista, nos adentra en el preciso y todavía confuso momento en que la temible enfermedad que azota el mundo y consume la humanidad apareció. Pero explicarlo sería un spoiler, y cualquiera que necesite una explicación sobre ello (o algo así) debe leerlo. 
Este libro está, de forma todavía mayor que los otros, plagado de locura. Tal vez sean los libros con más locura que he leído en mi vida. Los infectados están al límite, dan miedo, se rodean de miedo propio. Se nota el genuino y desesperante temor de contraer el virus. Y uno como publico teme por los protagonistas. Llegué hasta a sentirme inexplicablemente impotente. Aunque también, tengo que aceptarlo, enojado. Porque el protagonista fuera en su mayoría otro intento de Thomas, porque se paralizara a cada aparición de sorpresa –pero lo entiendo porque James Dashner sabe sorprender y yo estaba de la misma forma-, porque muy listo no fuera y a veces habla de más. Pero acepto y admiro su enorme capacidad de supervivencia, o su suerte. 
Los movimientos del grupo de sobrevivientes al que seguimos, también integrado por el magnífico Alec y la inteligente Lana (ambos adultos), acarrean la gran duda del contagio permanentemente. Este libro, al ser diferente y en su ficción más real que la trilogía principal, tiene menos plan detrás (si leyeron los libros me entenderán) y por lo tanto lo deja al mínimo de esperanza. Pero la tiene y eso puede cambiarlo todo. 
Recuerdo la lectura y se me viene a la mente algún tipo de tráiler de película con muchos momentos de acción y angustia. Es bastante visual, aunque no exacto. Los personajes en general parecieran significativos para demostrar la humanidad en peligro. Los defectos y virtudes, aunque no con la profundidad que muchos desearíamos y que sabemos reales. A pesar de su titulo, hay cosas que siguen sin quedar claras. Al menos no para mí, que me considero un curioso excesivo y de vista no muy fuerte. Los títulos se complementan, sí, pero tampoco se cierra la historia al cien por ciento. Llenándonos de sospecha. 
Virus letal es una muestra de lo mucho que un libro puede estirar nuestras emociones. De los extremos del sufrimiento, la felicidad y el sacrificio. 
Una clara pauta para ponernos a pensar, de alguna u otra forma, en nuestra propia condición y la relación que mantenemos con el mundo, de vida, incluyendo a las personas. 
Con personajes llenos de valentía y completamente humanos, el comienzo de la Llamarada me dejó, entre otras cosas, sin palabras. 

La frase: 
"La mujer que les había hablado primero se aproximó con paso rápido y expresión preocupada. 
-Lo único que hicimos fue tratar de mantener alejados a los demonios. Nada más. Y miren cómo han echado todo a perder. ¿Por qué los condujeron hasta nosotros? 
Después de hablar, parpadeó y retrocedió tambaleándose con una mano en la sien. 
-¿Por qué? –susurró."

Virus letal, James Dashner. 361 p. V&R Editoras, 2013 

¡Hasta la próxima!

miércoles, 21 de agosto de 2013

Para re-leer: Muerto hasta el anochecer - Charlaine Harris

Nueva entrega de esta sección y el elegido es un libro sobre vampiros, ¿sí?. Vampiros sureños, furiosos, viejos y algo aventureros. El inicio de la historia de Sookie y sus vampiros. 


Elegí Muerto hasta el anochecer porque invita a re-leer toda la serie completa, aunque sea muy larga y yo solamente haya leído los primeros tres (aún). En su momento me gustó porque toca la parte adulta y más o menos actual de un vampiro –ya sé que no son reales…-, una parte en que la protagonista -Sookie- sufre de forma literal por su repentino romance con Bill y al mismo tiempo se enfrente a peligros dolorosos y crudos por continuar junto a él. Esos peligros que de alguna forma representan en pasado de Bill. 
Además, es digno de una nueva lectura por la forma en que la sociedad, sin preguntarle al lector si tendría la razón, reconoce a los vampiros, sabe que existen y dónde encontrarlos (bajo su propio riesgo). 
Sigo con la curiosidad de probar una botella de sangre embotellada (ficticia, claro) e interesando porque, después de todo, vampiros no sea lo único inusual de lo que hable –u oculte en- esta historia. 

Frase: 
Creo que al principio estaba convencida de que en algún momento dejarían de golpearme y escupirían unas cuantas amenazas e insultos antes de largarse. Recuerdo el momento exacto en que me di cuenta de que querían matarme. 
Podía aguantar unos cuantos golpes sin inmutarme pero no iba a permitir que me mataran sin presentar batalla.  

¡No se lo pierdan! 

Muerto hasta el anochecer, Charlaine Harris. Punto de lectura, 2009, México

¡Hasta la próxima!

martes, 30 de julio de 2013

Tú, yo, tu voz, tus manos

" Querida, querida mía. Hace tiempo que no sé de ti. ¿Te encuentras bien, mi buena amiga? ¿Cómo te trata el mundo, ahora con tanta luz?
Espero que bien. Que todo muy bien. Que la luz no te ciegue, y al menos puedas leer por ti misma estas palabras.
Te extraño tanto, querida, por alguna razón.
Creí verte el otro día, pero ese no era tu vestido. Lo supe nomás pensarlo; tú nunca lo usarías. Tú no, querida mía.
Creí volver a miradas fijas, las nuestras, conversando además de las palabras. ¿Lo recuerdas? ¿Recuerdas nuestros pestañeos? Esos que conquistaban hombres, y los hacían sentir moribundos, casi en el cielo; como decíamos nosotras. Qué modestas, así de confiadas éramos.
Creí escuchar tu voz, pero me di cuenta que estaba dormida. Que era un recuerdo mal planteado. Tú nunca dirías esas cosas.
Creí sentir tus manos, pero, claro; no eras tú. Tú nunca me harías daño.
Y entonces recordé lo que nadie dijo, lo que se guardó sin preguntarse, porque no podía ser de otra forma. Te recordé a ti, y a mí, al mundo que nos miraba. Lo sentí como el presente, tan vivo como siempre. Lo viví una vez más, porque lo merecía.
Querida, querida mía. Sabes que nos extrañamos, que no sabernos nos consuela.
Aunque no sé por cuánto tiempo. "

Texto inspirado en: 

Algunos libros con secretos: 
Juego de tronos, de George R.R. Martin
Firelight, de Sophie Jordan
Deseos, de Kirsten Miller
 
Algunos libros sin secretos:
¿Existen libros sin secretos?

 ¡Hasta la próxima!

lunes, 22 de julio de 2013

Cara: las chicas fantasma son verdes - Ralf Leuther - Reseña

Hay un nuevo chico en el edificio, su nombre es Jonathan y extraña mucho al perro que no pudo llevar a vivir a la nueva casa por reglas de la administración. Pero en esta no tan feliz vida que comienza, las cosas cambian por completo cuando conoce a Cara, una niña muy especial, porque es verde y… una fantasma
Aunque en un principio Jonathan no está de acuerdo con las ideas de Cara, y por lo tanto sus acciones, en cuestiones de amistad los cambios suceden a penas se acepta la idea, y la amistad de estos dos se vuelve tan fuerte que no se echarán para atrás al vivir la más grande aventura de sus vidas, si es que todo sale bien. 
Puede ser peligroso, puede ser definitivo, podrían no conseguirlo a tiempo. Y esa aventura, lamentablemente, es demasiado complicada y llena de spoilers para contarla aquí. Tendrán que conformarse con saber que vale la pena, que es la historia misma. 
El mundo en el que crece Jonathan está bien dibujado como el de un niño, como un niño lo vería, aunque a momentos le falta buena parte. Sin embargo, dibujar el mundo de infancia no es el objetivo de este libro, sino adentrarnos en la resolución del misterio que al mismo tiempo lleva a los mejores momentos. Aquí había algo muy valioso y alguien lo robó, y es más importante de lo que cualquiera creería. 
Esta historia tiene muy buenos elementos, incrementados todos (los importantes) con el sentido del público al que está dirigido. Es infantil, sí, pero eso no significa que no pueda disfrutarlo cualquiera. Yo lo hice y estoy seguro que muchos más también. 
El puesto del villano viene de algunos adultos listillos, como siempre, que se encargan de bloquear el camino de unos niños con buenos motivos (y eso indigna tanto como un torero molestando a una vaquilla). 
La muy -totalmente- horrenda señora Krakenhuber, es solamente el primer nombre en la lista, pero sí: la peor. Estos dos chicos demuestran que la amistad puede ir más allá de la edad, la apariencia o hasta la condición. Algunos conceptos que crean la historia son bastante interesantes, todos ellos referentes a este tipo de fantasmas, aunque al mismo tiempo otros queden vacíos y formen parte de los huecos en la trama. Y es que, sea como sea, muchas cosas no pueden suceder solo porque sí, o responderse con una palabra, luego de llenar de curiosidad al lector, porque resulta muy cruel (¿O no?). 
Este libro se queda conmigo porque consiguió algo que no es fácil: hacer sentir los momentos a pesar de ser breves -el libro en general se lee muy rápido-, y dejar al lector con ganas de más (a mí). 
Cara: las chicas fantasma son verdes es una genuina historia de bien ganada amistad y lealtades totalmente correctas. Rompe las barreras establecidas pero convence de su originalidad y amplia los encantos. 
Para cuando ya no se necesitan tantos dibujos, pero sí un buen, muy buen, momento conociendo personajes que actúan casi como lo haría uno mismo. 
Creían saber lo que era un fantasma… pero estaban equivocados. 

La frase: 
-¡Pero tiene que haber alguna forma de entrar en esa casa! –Cara reflexionó unos instantes-. ¡Ya lo tengo! Encendemos una hoguera frente a su puerta y esperamos a que se queme. Es lo que hacían antiguamente cuando querían asaltar un castillo. 
-¡Tú alucinas! Es demasiado peligroso. Podríamos quemar el edificio entero. 
-¿Y si llamamos a la puerta? 

Cara: las chicas fantasmas son verdes, Ralf Leuther. 228 p. Alfaguara, 2013

¡Hasta la próxima!