martes, 22 de enero de 2019

(Breve) La última estrella - Rick Yancey

¿Alguna vez desaparece el miedo a perderlo todo? Tal vez en la realidad, con miles de millones de personas en el mundo, ese todo no sea tan literal. Sin embargo, luego de la invasión y las olas sucedidas en esta historia, el concepto adquiere un significado bastante real. 
Luego de dos partes prácticamente repletas de dilemas humanos, reflexiones y sobrevivencia, llegamos al final. Uno que personalmente sentí difícil, que no quería que llegara. El miedo a perder la emoción general de la historia me hizo posponer esta lectura. Pero así somos los lectores, constantemente tememos a los finales. 
Yancey no abandona su narración contundente, tan distintiva de la trilogía entera. Durante gran parte del libro reduce la amplitud de sus escenarios para enfocarse en las palabras y darnos una última reflexión, en esta ocasión casi de realidad. 
Las voces que narran la historia nos muestran los momentos necesarios, nada más. Todo tiene sentido, por más grande que sea la ficción misma. Las transformaciones son algo visible, algo sorpresivo. El dolor padecido es necesario y la sombra de la desgracia aún nos mantiene enganchados, aunque pareciera que cada vez haya menos que perder, pero no por eso sea menos importante. 
La acción es tan intensa como siempre, las páginas se devoran con la misma sed lectora y la confusión todavía no nos abandona. Personalmente tenía que volver a leer algunos párrafos porque en medio de la velocidad sentía que perdía detalles. Los chicos y chicas, sobrevivientes, sufrientes y luchadores, están aquí para pelear por su todo. 
Si bien termino con sentimientos encontrados, también siento que la gran mayoría de sucesos eran necesarios. Si algún consejo tengo para el lector que llega a esta historia, o a esta parte de ella, es que haga pausas cuando existan cambios de voz (de narradores), para asimilar más y confundir menos. Y si algún reproche me queda es que no haya más páginas, que no siga para variar la extensión casi repetitiva para darnos unos párrafos más con los personajes que no queremos dejar ir. Y que siga engañándonos. 

La última estrella cierra la historia de forma veloz y necesaria, aunque no a todos nos guste cómo lo hace. 
Nos muestra una lucha de las buenas, llena de ruido e inteligencia. Las decisiones, los conflictos, la incertidumbre nos hacen suyos en medio de todo lo demás. 
Tremenda y decisiva, interesante e inolvidable. 


La frase: 
“nada quedaba atrás, nada le quedaba por hacer. Había viajado por el mundo, había escrito libros, había tenido amantes y había roto corazones. No había permitido que la vida fuera simplemente algo que le pasaba. A la vida la había golpeado, pateado y pegado una buena paliza. La había destrozado.” 

La última estrella, Rick Yancey. 352 p. Molino/Oceano Travesía, 2016
Trad. Pilar Ramírez Tello 

Libros anteriores:
      El mar infinito - Rick Yancey


¡Hasta la próxima!

martes, 28 de agosto de 2018

(Breve) El mar infinito - Rick Yancey

¿Será bueno creer en el destino? 
A veces quienes lo hacen viven buscándolo. Otras, los que no lo habían considerado se encuentran cumpliendo algo muy similar, si no es que exactamente eso. Y la verdad algunos destinos podrían parecer más grandes que otros. E incluso cuando muchos no creen en él, es imposible no encontrarse en la búsqueda de las razones por las que suceden las cosas. 
Muchos humanos creen en el destino, ¿pero somos los únicos? 
Cassie continúa una historia que se aferra a la vida de la forma más astuta: el instinto humano (al menos hasta donde sabemos). Y aunque lo que se narra en este libro podría parecer más breve que lo del anterior, no hay casi nada que reprocharle. Blog Lectores Nocturnos 
Me parece también muy astuta la forma en que el autor sigue usando las voces de varios personajes para narrar la historia (durante la trilogía en general) sin decir quién es, dejándonos descubrirlo para poner a prueba nuestra astucia. Llenándonos de reflexiones propias de una situación similar al panorama de la novela. 
Además, claro, de la forma en que casi derrumba todo lo que los personajes creían saber en el primer libro, y de bombardearnos con más detalles. Eso y la manipulación del tiempo en la narración. 
En general la historia me sigue pareciendo una muy buena reflexión sobre la condición humana, sus capacidades y realidad. Los lectores pueden dejarse llevar por sus momentos para pensar y luego devorar los espacios de acción. No hay forma de no sentir mucho con esta novela, y dudo que muchos puedan leerla sin perder la noción de las páginas. Blog Lectores Nocturnos 
Todos los personajes, los ya conocidos y los nuevos, cumplen su propósito, por más doloroso u oscuro. 

Con El mar infinito se cumple con creces la intención de una segunda parte: llevarnos directo a la tercera. Ahora casi parece imposible que falte tan poco para terminar la historia, lo cual solo podría ser postergado por la aflicción de todo lector enganchado: el miedo a la pérdida de una historia frente al inevitable final. 
¿Será entonces que las cosas suceden por una razón? Hay tantas otras preguntas para esta historia, ¿pero es mejor creer en el destino o que al final todo es en vano?


La frase: 
-Eso es -dijo con amargura-, llora, Cassie. Llora por ella. Llora por todos los niños. Ni te oyen ni te ven, ni sienten lo mal que te sientes, pero llora por ellos. Una lágrima por cada uno y llenarás el puto océano. Llora. 

El mar infinito, Rick Yancey. 320 p. Molino/Océano Travesía, 2015 
Trad. Pilar Ramírez Tello 

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viernes, 6 de julio de 2018

El último mago - Lisa Maxwell - Reseña

Siempre imaginé que los lugares idóneos para encontrar el poder debían ser la mezcla exacta de escenarios y momentos, como cuando se admira un atardecer tan increíble que parece cosa de magia. En esta historia, curiosamente, sucede lo mismo, pero de forma bastante más complicada. 
Estrella es una ladrona, una muy buena, tanto que seguramente es la única que puede robar algo en otro tiempo. Blog Lectores Nocturnos 
Siendo leal a su mentor, el profesor Lachlan, ella sabe que todas las misiones en las que ha participado han sido la preparación parar la más grande de todas. Una que al parecer puede ser la salvación de todos aquellos seres con afinidades, como ella, encerrados en Manhattan desde hace más de un siglo por una poderosa fuerza conocida como la Brecha
Así que cuando llega el gran día, ella no podría estar más nerviosa, sin importar lo mucho que se preparó para ello. Y aunque todo esté planeado, lo único seguro en la vida es que nada es completamente seguro. Viajar a 1902 para llevar a cabo un complicado plan de engaño es tan difícil como suena, y seguramente todavía más. 
Ahí nuestra protagonista se encontrará con el mismo lugar, pero en condiciones distintas. 
El viaje en el tiempo es uno de los temas que más me atraen en la literatura. La capacidad del autor para crear y desarrollar su propio concepto de salto temporal, siempre con una intención del destino. En esta historia sucede lo mismo, aunque cuando me preparaba para leerla en realidad no estaba muy consciente de ello. Estrella es una viajera tanto como una ladrona, y su historia se enfoca solo en lo importante. Hay montones de detalles triviales que algunas otras historias se toman el tiempo de mencionar, pero esta novela no lo hace. Muchas cosas se toman casi por hecho, y eso no es para nada algo malo. Blog Lectores Nocturnos 
Cuando vi el tamaño del libro creí que la autora nos inundaría de detalles sobre las calles de la ciudad y reflexiones casi románticas sobre la iluminación o el clima, pero eso no sucede. A pesar de la casi compleja temporalidad de la historia (algo que seguramente comparten las historias que incluyen viajes en el tiempo), aquí la narración es lineal y precisa. 
La adición de los personajes con los que Estrella se encuentra en el pasado es lo que realmente lleva la historia hacia adelante. En su búsqueda por el Mago sucede todo lo que importa, pero no por eso todo lo demás es menos trascendente, sobre todo al final. 
El increíblemente independiente Harte Darrigan, el ambicioso Dolph Saunders, la astuta Viola y todos los demás que aparecen, buenos o malos, son los que, además de la protagonista, dan cuerda a esta historia. 
Y si de melancolía se trata, el importante fondo mágico de la historia nos hará recordar los mejores momentos de otros títulos. Ver las habilidades de cada Mageus es algo impresionante y tan seguro como verlos respirar. Les digo que Maxwell usa todo lo que dice sin que le sobre casi ninguna palabra. 
Admiro mucho las historias que construyen un misterio para interesar al lector y cumplen durante la lectura demostrando que son únicas. Esta historia se construye a sí misma, jugando con la continuidad y la astucia (de todo tipo). 
La investigación histórica realizada para la formación de esta novela demuestra lo que muchos no creen, que una novela juvenil puede apelar a la recopilación de datos para dar base a su argumento. Sí, es muy posible que sea una adaptación muy ficticia de la realidad, pero se siente un esfuerzo genuino. Blog Lectores Nocturnos 
Yo quedé encantado por la habilidad de sus palabras, el poder de sus imágenes y la esencia de su significado. Es una novela con personajes astutos en todos los bandos (¿quién dijo que solo existen los buenos y los malos?), con un aprendizaje constante para sus personajes, un desarrollo lo más fraternal posible y la intención de cumplir con una meta enorme
Y comparto el mensaje: a veces las intenciones iniciales se transforman, y eso podría resultar en algo aún mejor. 

El último mago llega a la vida del lector para sumar a la experiencia de la magia en su librero de una forma distinta, pero acertadamente complaciente. 
Da una clase de astucia, sorprende con sus múltiples giros y juega con las emociones de una forma que todo lector disfruta. 
La complejidad de su ficción me trae a la mente una frase que comparte con varias otras lecturas: Solo tiene sentido si la lees. 
Y es que los planes tienen muchas formas de llegar al mismo fin. 

Calificación:


La frase: 
Ricos o pobres, todos los públicos eran iguales. Algunos descartaban los cuentos de la magia antigua como algo que no era más que una leyenda. Otros aún temían su existencia. A la mayoría le habían enseñado a odiar a las personas con afinidades por la magia. Pero al igual que la Orden, todos querían con desesperación que la magia fuera real. Querían creer que existía algo más grande que ellos mismos

El último mago, Lisa Maxwell. 496 p. VRYA, 2017
Trad. Daniela Rocío Taboada

Similar a: 



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martes, 8 de mayo de 2018

(Breve) Yo, Simon, Homo Sapiens - Becky Albertalli

¿Qué hace falta para ser uno mismo? A veces parece que son tantas cosas que da miedo pensar en ellas. Somos muchos los que pensamos que es mejor hacer lo más difícil primero, quitarnos de encima lo que tiene más peso, y lidiar después con lo demás. A veces eso ayuda. Así el final parece más ligero. 
En esta historia sucede algo similar, con el mínimo de metáforas. 
Simon es un joven como cualquier otro, pero no todos son como él. No todos tienen los amigos ni la familia que él tiene, ni la misma mente, los mismos miedos o los mismos conflictos. Simon es una persona de mente, un adolescente estable y en descubrimiento, pero si algo sabe es que ser gay no es algo que cambia todo lo demás de sí mismo. Sin embargo, por alguna razón siempre resulta difícil hacérselo saber al mundo. 
Así es como encontró a Blue, su confidente virtual. Alguien que al igual que él, se encuentra en camino de vivir tal como es. Y Simon siente algo por Blue, ¿pero sentirá Blue lo mismo que él? 
No siempre una relación virtual sucede de forma tan fluida como esta, así que no siempre es fácil leerla, pero Simon y Blue lo consiguen. En general la historia que rodea a este protagonista es tan fluida que al final es imposible no querer leer más. La normal genialidad del protagonista se siente cercana, el papel de todos los que lo rodean en su historia es tal como debe ser, desde los buenos hasta los que parecen bloquear su camino. Todos sabemos que ser un adolescente no es sencillo, así que en esta ocasión tampoco es distinto, pero afortunadamente es una historia tan única como lo merece. 
Como lector da gusto saber que el simpático Simon tiene la historia que se merece. Es un sentimiento que comienza a formarse desde el momento en que uno lee la sinopsis y se convence de leerlo, y hasta que llega a la última página. Es agradable saber que sucede está lleno de detalles curiosos, que el misterio de Blue se respeta lo suficiente y sobre todo que la lección del libro es sobre la verdad propia y cómo encontrar el valor para vivirla, muy a pesar de los demás. 
Si algún reproche me queda sobre esta historia es que no haya sido más larga, y que a veces mezclara los tiempos narrativos de forma casi confusa, como capas de una verdura. 

Yo, Simon, Homo Sapiens deja una lección que habría que prestar a todos los que faltan en el mundo por familiarizarse con una “historia como esta” solo para que se den cuenta que es como cualquier otra, que los sentimientos no faltan y que todos pasamos por nuestros propios senderos y es mejor hacerlo siendo valientes. 
¿Simon? ¿Simón? No importa. Seguro ya es toda una referencia, pero el nombre es lo de menos.


La frase: 
El comentario no pasaba de las cinco líneas, pero estaba bien escrito y destilaba una poesía extraña. Se alejaba totalmente de cualquier cosa que yo hubiera leído antes.
Supongo que me cautivó el hecho de que hablara sobre la soledad. Y es raro porque no me considero una persona solitaria. Pero su forma de describir el sentimiento resonó en mí. Como si me hubiera leído el pensamiento.” 

Yo, Simon, Homo Sapiens, Becky Albertalli. 288 p. Puck, 2016
Trad. Victoria Simó Perales 

¡Hasta la próxima!