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miércoles, 31 de diciembre de 2014

Lo mejor del 2014

No podía dejar que terminara el año sin contarles cuáles fueron las mejores lecturas que tuve este 2014, doce apresurados meses que supieron cómo mantenerme ocupado, pero llenos de experiencias inolvidables, aprendizaje significativo y apreciadas conversaciones. Este año nos dio y nos quitó, pero es lo normal en la vida. Las lecturas que aparecen aquí son lo mejor en mi breve lista de lecturas del año, me hicieron disfrutar, sorprenderme y hasta sufrir junto a sus personajes. 
Comencemos pues con los reconocimientos (así, como si fuera muy formal). 

La firma de todas las cosas, de Elizabeth Gilbert. Libro que no solo es de lo mejor que leí en el año, sino de las mejores experiencias de toda mi vida. Alma Whittaker y su vida me dejaron encantado, regalándome la posibilidad de despertar la imaginación con un pasado tan increíble como poco alentador. Los personajes hacen un ensamble increíble con la protagonista, los momentos son experiencias de ficción que trascienden sus enseñanzas a la realidad. Me agradó la narración, su inteligencia y sutilidad. Me hizo desear la aventura como hacía mucho tiempo no pasaba. 

Los reyes del mambo tocan canciones de amor, de Oscar Hijuelos. Un libro que técnicamente leí en su mayoría el año anterior. Fue otra buena experiencia de pasado, aunque algo larga y con colores más crudos, que se queda en mi lista por lo completa que es, lo preciso de su narración y su media realidad tan respetuosa de sus personajes. Su ritmo de mambo lleva a mensajes universales de melancolía y la edad adulta (ahí no me muevo muy libre todavía) y me hizo comprender que tanto la música como la vida en conjugación ajena no tienen por qué ser rechazados por completo si no se conoce hasta el fondo del asunto. 

Insignia, de S.J. Kincaid. Hace tiempo que no me gustaba tanto un libro de ciencia ficción, con sus pres y post. Tom y su futuro tecnológico consiguieron hacerme emocionar, imaginando todo lo que pude de sus apresurados momentos (reales y de practica). Aquí comprendí algo de lo diferente que es la humanidad de su tecnología. Me encantó la forma en que se resuelven algunos problemas, y cómo surgen muchos otros. Es una historia tan interesante y apresurada que en un momento consiguió lo que quería: hacerme desesperar. Lo tiene todo muy planeado, o eso es lo que parece… 

Yo antes de ti, de Jojo Moyes. ¿Cómo no recomendar este libro? Lou y Will me atraparon con su inesperada relación, los momentos que pasan juntos (porque tienen que pasarlos) los cambia a ellos tanto como al lector. Me gustó ver que existen historias como estas, en las que nada transcurre de la forma “común” pero puede llegar a ser mucho mejor que las que sí lo hacen. Fue mi lectura de aprendizaje de vida este año. Disfruté cada momento, cada día junto a estos dos. Como dije en mi reseña: me cambiaron (y encantaron). 

La casa de Riverton, de Kate Morton. El segundo libro de la autora que tengo la oportunidad de leer y el segundo que me encanta. Ella sabe cómo mezclar dos épocas en sus historias. Convierte los recuerdos en realidad. En esta ocasión una chica llamada Grace, empleada de una casa con habitantes elegantes, comparte tanto su propia historia como la de sus jefes, mezclándolas de la forma más repentina y totalmente influenciable. Nos habla de amor, de traición y simples mentiras que lo destruyen todo. Como siempre digo: Si les interesa, léanlo (y seguro les encanta). 

Corona de medianoche, de Sarah J. Maas. Segunda parte de la historia que comencé sin estar muy convencido, pero que me terminó danto todo lo que prometía y más. Celaena, la asesina, sigue teniendo problemas, pero ahora son más interesantes, más oscuros y más secretos. Sus personajes al fin se complementaron. Me sorprendió a momentos, supo mantener el interés. Prácticamente ya tengo una camiseta que declara su amor hacia alguien de esta historia, pero el espacio del nombre todavía sigue vacío. 

La grieta blanca, de Jaclyn Moriarty. “De lo extraño nació el encanto”. Así podría también comenzar esta historia, porque no hay otra forma de describir el sentimiento que surge al terminar esta primera parte. Durante un buen momento pareciera que nada tiene más sentido del específicamente necesario, y después lo tiene todo. Madeleine contactando a Elliot en mundos diferentes (¡mundos diferentes!) y colores que tienen vida son todo lo que necesito escuchar ahora para que algo/alguien consiga toda mi atención. Yo me mudo, les juro que me mudo, si es que de verdad existiera un mundo como aquel en el que vive Elliot.  

Sueños de dioses y monstruos, de Laini Taylor. Libro que acabo de terminar hace unas horas (me desvelé mucho y luego soñé increíble). Lo dejé para el final porque así es como debería ser siempre. Fue muy bueno, Karou y Akiva siempre terminan conquistando mi esperanza (juntos, separados no). Zuzana, Mik, Ziri, Liraz… todos me hicieron disfrutar aquí (bueno, no todos). Los ángeles y las quimeras tienen su lugar en mi librero de la forma más fantástica e imaginativa que se requiere. Amo a la historia por existir pero le guardo rencor por haber llegado a este momento, de la forma en que lo hizo. Pero me encantó, que es lo que cuenta. Mi reseña aparecerá por aquí en algunos días. 

Este fue un año inolvidable, lleno de detalles. Nadie puede terminar un lapso de tiempo así (¡un año!) sin decir que no aprendió algo para el resto de su vida, y me parece que yo aprendí varias cosas, todas muy útiles y buenas. Los libros fueron mis perfectos compañeros y confidentes (bueno, yo fui su confidente, ellos no). 
Leer es siempre una experiencia única, agradezco a los autores por crear estos personajes y momentos, y a todos los que tuvieron algo que ver para que pudiera conocer estas historias tan buenas. El resto de mis lecturas fueron muy buenas y buenas, también. Así que tuve un buen año de lector (aunque el tiempo no me dio para todo lo que quería leer). 
Espero que ustedes también pasaran un buen año acompañados de lecturas constantes, les deseo las mejores experiencias posibles para este 2015, que disfruten mucho lo que hagan y lean. Que vivan la vida.
Gracias por leerme. 

¡Hasta la próxima!

viernes, 25 de julio de 2014

La casa de Riverton - Kate Morton - Reseña

A veces volver es más difícil que huir para siempre, otras veces lo difícil es quedarse. Nunca sabemos cuál es mejor, dónde seremos mejores. 
Llegados a cierta edad -si es que se tiene suerte- volver resulta inevitable. La vida lo reclama. Desea vivir lo ya vivido, sentir el mundo con la que fue nuestra mejor piel. Este retorno del que hablamos se trata del tiempo, del momento que lo cambió todo. 
En su juventud, sin saber muy bien cómo, la joven Grace comenzó a trabajar en la mansión Riverton. Un gran lugar lleno de historia que ya había pasado por mucho cuando ella llegó, y aún así siguió alimentando los momentos. En aquel lugar conoció la normalidad de la gente para la que trabajaba, no pudo evitar sentirse fascinada. Muchas veces, desde una posición invisible, observó y escuchó los detalles que construían la realidad de los habitantes de la casa. Tuvo siempre una opinión interesada pero respetosa de sus patrones, aprendió a hacer un trabajo que le dejaba poco tiempo libre y lo hizo muy bien. 
Trabajar para los Hartford, gente cercana a los más finos estándares sociales de la época, la convirtió en alguien que basaba su curiosidad en saber lo que pasaba con esa gente para la que trabajaba. De alguna manera era el trabajo perfecto para conocer sus realidades… y también sus secretos. Parlantes Nocturnos 
En una época más cercana al presente, cuando Grace ya es una anciana que vivió muchas cosas, se entera que van a realizar una película sobre la historia que se surgió entre las personas que ella conoció. Una historia basada en el misterioso suicidio de un poeta en la misma casa, luego de años y momentos. Ella es una de las pocas personas que quedan que podrían hablar del entorno de aquellos tiempos. La consultan para echar un vistazo al realismo que transmiten los escenarios, despertando la bruma constante del pasado que nunca la ha abandonado. 
Lo que ella sabe es una historia completa que comienza desde el primer momento en que pisó Riverton. Donde sus superiores y colegas son los personajes. La mansión fue espacio de muchos eventos que resaltaban la belleza de los paisajes de principios del siglo XX, antes y durante la primera guerra. 
Lo intimo de esta novela, sin embargo, reduce nuestro escenario a la casa, siguiendo los pasos de la protagonista. Una trabajadora en vez de una damisela. La mejor forma de conocer las características de los otros personajes en vez de suponer sobre ellos de forma educada. Aunque, por supuesto, Grace es siempre respetuosa, leal y comprensiva. De alguna forma le agrada la familia dueña de la mansión, algo que pocos habrían imaginado considerando todo el duro trabajo y lo mucho que se prestan para hablar sobre ellos. La lealtad y apego de la servidumbre en aquellos años es admirable. 
Lo que mantiene el interés es la fluidez de sus momentos y la promesa de la verdad, un dato privilegiado que la protagonista guarda con gran formalidad. 
Ella sirvió principalmente a las hijas del gran jefe, el señor Frederick. Literalmente creció observando a Hannah y Emmeline Hartford. Creció con ellas, registrando los caminos que ambas tomaron y que inevitablemente las llevaron a las vidas que construyeron, como un destino. A ser buenas damas capaces de comportarse durante una reunión especial, pero también con metas y tentaciones propias. También conocemos a David, el hermano mayor de las jovencitas. El destino nos lleva a todos, personajes y lector, a conocer a Robbie Hunter. La novela completa se mantiene bellamente viva gracias a sus nombres, los lugares, los sentimientos y los secretos. Parlantes Nocturnos 
La inocencia de Grace no es tal, pues su personalidad cuenta con una visión apropiada que la ayuda a contarnos todo. Es mucho lo que ella experimenta observando a sus patrones, así que como también está presente en los momentos y uno es los momentos que nuestra mente vive, también aprende de ellos. Los vive de forma curiosa. 
Los tiempos han cambiado y seguramente su profesión no parece tan interesante hoy en día. La promesa de la historia pasada da fuerza inconsciente para quedar encantados con el libro de forma sorpresivamente especial. Parlantes Nocturnos 
Del lado de la servidumbre están el señor Hamilton, la señora Townsend, Myra, Katie y Alfred. En la lista de señores están Lord Ashbury, Lady Violet, Lady Clementine, Fanny; Simion, Deborah y Teddy Luxton. Cada uno puesto para hacer una extensa historia, para explicar sucesos específicos bien ganados. Son más que una lista de nombres británicos, conservadores y frívolos. 
Con esta novela nos encontramos un tejido complejo y ameno con un final de recompensa, un desarrollo encantador y un principio prometedor. Dicho en ese orden por el gusto que le tengo a la mezcla de tiempos que acostumbra la autora. 
Kate Morton es perfecta para materializar los recuerdos. 
La casa de Riverton alberga la verdad y los secretos, los bellos recuerdos de una historia larga como la vida y la emoción. El aprecio y el amor tanto como el dolor de la suerte o lo previamente escrito. La añoranza del tiempo, el temor de la vida, la fortuna de haber sentido. 
Con perdida arrojada a la sorpresa, dibujando desgracias de mal carácter. Las apariencias y el anhelo de libertad. 
Mover el tiempo, las cenizas, las palabras. Sentir lo que se sabe, estar en medio de todo pero también de nada. 

La frase: 
Sonrío. Ya no soy capaz de detener esta historia, como no puedo detener el transcurso del tiempo. No soy lo suficientemente romántica como para imaginar que la historia misma es quien desea ser contada, pero sí lo suficientemente honesta como para saber que quiero contarla yo. 

La casa de Riverton, Kate Morton. 518 p. Suma de letras, 2014

¡Hasta la próxima!